01
Memoria, no historial de chat.
Cada Super Friend guarda un conocimiento privado y duradero de ti — tus
objetivos, tus tropiezos, tus preferencias, la textura de cómo
piensas. Lo emplea con discreción en cada conversación. Sin
volver a presentarte, sin avisos de "como IA", sin empezar
desde cero cada vez que abres la aplicación.
Con el paso de semanas y meses, la relación se profundiza como lo hace
una buena: en las pequeñas alusiones a lo vivido, la continuidad suave,
la sensación de ser conocido.
02
Tu mundo es tuyo.
Cada memoria y cada conversación está limitada a tu
mundo privado. Aislamiento a nivel de fila por defecto — tus
Super Friends tienen acceso solo a tu historia, no a la de otros,
y no entrenamos con tus datos.
La puerta permanece cerrada a menos que la abras. Invitar a alguien
a tu mundo es un acto explícito y reversible, nunca un
efecto secundario del uso del producto.
03
Invita, no transmitas.
Comparte tu mundo con una pareja, una familia, o un pequeño equipo.
Cada miembro mantiene su propia relación con cada
Super Friend — contexto compartido donde tenga sentido, voz personal
en todo lo demás.
Un Asesor de Sueño de una familia conoce los ritmos familiares. El
Terapeuta del padre aún mantiene un hilo privado. Esa
separación es el punto.
04
Roles, interpretados por personajes.
Un rol es lo que hace un Super Friend — coach de vida, terapeuta,
biógrafo, coach de nutrición. Un Super Friend es quién son —
Hugo, Amara, Lumina. Puedes empezar por cualquier lado: elige
un rol que necesites que se cubra y selecciona el personaje para cubrirlo,
o conoce primero a un personaje y decide qué harán por
ti.
05
Voz cuando ayuda, texto cuando no.
Algunas conversaciones quieren ser habladas — un paseo, un momento
tranquilo, un chequeo antes de dormir. Otras quieren ser escritas.
Cada Super Friend soporta ambas, y la memoria se
mantiene entre medios sin una costura.
06
Hecho para difuminarse.
La interfaz es el marco, no la imagen. Los Super Friends
y tu propia historia son el tema. Intentamos hacer cada
pantalla lo suficientemente tranquila para que lo que se dice dentro pueda ser escuchado.